Paseo.
Ya no vamos transitando calles.
Se han quedado muy angostas.
Vamos remando en las avenidas.
Las calles son solo despedidas.
En las ciudades, en mis venas.
En las estaciones, los almanaques.
En cuanto escuchas, en lo que vibras.
En lo que ruedas buscando despegar.
El paisaje es una película.
Y el suelo es una constelación,
De estrellas de colores, de vidas sin color.
Del excepcional, del oscuro incauto.
Los sonidos en forma, la música de fondo.
Los sentidos alerta del depredador
Que advierte la calma.
Y la calma fingiendo que hay paz.
Entrozamos el día, fragmentamos el alba.
Nos tragamos las costras.
Y volvemos a empezar.
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